Parroquia

Nuestra Señora de los Ángeles

Serra, Valencia

"Doy gracias a Cristo Jesús, Señor nuestro, que me hizo capaz, se fió de mí y me confió este ministerio"
San Pablo (1 Tim. 1, 12)

Homilías

< Volver

Homilia Domingo XXV del Tiempo Ordinario

El domingo pasado, el propio Jesús hacía un anuncio de su Pasión y dejaba desconcertados a sus discípulos, que veían en Él, al Mesías esperado. En el Evangelio de este domingo volvemos a escuchar un segundo anuncio de la Pasión, hecho, también, por Él mismo: "El Hijo del hombre va a ser entregado... y lo matarán y a los tres días resucitará".

Jesús era consciente de lo que tenía que sufrir para realizar la redención de la humanidad. Probablemente también sería consciente de que no era entendido por sus apóstoles. Dios tiene unos criterios y los hombres tenemos otros criterios.

En el Evangelio del domingo pasado Jesús le dice a Pedro: "Apártate de mi vista, Satanás, tú piensas como los hombres, no como Dios", porque Pedro le quería hacer cambiar de opinión para que no pasase por la cruz. Hoy vemos como, después de anunciar su Pasión, los apóstoles se ponen a discutir quien es más importante. Los apóstoles estaban en otra onda. Pero, ¿y nosotros? ¿Comprendemos que Jesús tiene que pasar por la pasión para resucitar? ¿No estaremos nosotros también un poco despistados cuando desconfiamos de Dios porque no nos ha concedido que nos toque la lotería, o que se solucionen nuestros problemas económicos, o que nos quite nuestras enfermedades? ¿Comprendemos nosotros a Jesús más que los apóstoles? ¿Vivimos con los criterios de Dios o vivimos con nuestros propios criterios de hombres?

En estas circunstancias Jesucristo sentiría el peso del fracaso de su misión, fracaso que viviría en un modo pleno en la cruz.

Jesucristo sería consciente de que sus apóstoles no tenían los mismos criterios que Él y vería lo distantes que estaban de Él. Seguro que también sabía ver en ellos hombres capaces de convertirse a los valores de Dios. Pero eso nos hace preguntarnos —como decía antes—: ¿Con qué criterios vivimos nuestra fe? ¿Con los criterios de la sociedad, del mundo, o con los criterios de Dios?

El desajuste entre los criterios de Dios y los criterios de los hombres se expresa en el Evangelio: El más importante es el que más sirve. Nosotros la importancia de la persona la basamos en otras cosas: en el poder, en el tener y en la fama. "Quien quiera ser el primero que sea el último y servidor de todos". Una afirmación que Jesucristo vivió plenamente. No sólo se puso a lavarles los pies a sus discípulos en la Última Cena, como un signo significativo, sino que Jesucristo, siendo de condición divina, se rebajó hasta hacerse un hombre como nosotros y se situó en último lugar, en las afueras, allí en los corrales, en una cueva en Belén.

Nosotros vamos por el mundo dándonos importancia con nuestras tarjetas de visita llenas de títulos, doctorados, puestos importantes. El Señor, este domingo, nos dice que hay muchos en su Reino que no tienen tarjeta de visita, a los que Él mismo les presta la suya, y que cuando uno de estos pequeños se acerca a nosotros trae en su mano la tarjeta de visita del mismo Dios, cuando uno de ellos nos visita es Dios que nos visita, porque él que recibe a uno de estos pequeños a mi me recibe, no porque esa persona se identifique con Dios, sino porque es el Señor el que se identifica con él…

¡Ojalá supiéramos adecuar nuestra mente a la de Dios, a la de Jesús: que aceptásemos la cruz y le siguiésemos y que viésemos que servir es lo mejor que podemos hacer como personas!

Cuesta mucho, ¡pero que mucho!, ser el último. No entender a veces los designios de Dios. Ver la mano del Señor en aquello que nos sacude diariamente la felicidad, nuestra comodidad, la conciencia o la paz. Pero, es bueno recordar, que el Señor también fue el último en muchas cosas y el primero en resucitar gloriosamente en beneficio de todos nosotros.

Y, por Él, hasta merece la pena…..ser de vez en cuando, el último ante los ojos de algunos o ante los ojos del mundo. ¿O no?

Que así sea.

Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles. Serra, Valencia
Plaza de la iglesia 2 ·

Teléfonos: 96 168 84 21 - 652188596

Mail: j.luis2288@yahoo.es

aviso legal
desarrollado por: tresdoble
Uso de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. Acepto